domingo, 5 de mayo de 2013

Aquellos que no quieren oír al pueblo, se alejan cada vez más de él.


       Ha transcurrido una década de Kirchnerismo, pasaron largos años en los que el partido de gobierno se estableció mediante el modelo autoritario, corrupto y clientelar que arroja como saldo una década perdida para la república.
    Desde los medios oficiales y no oficiales, intentan instalar candidatos que les son funcionales, además, instigan a la población repitiendo que no existe oposición en la Argentina. Frase que muchos llegaron a creer, pero que no tiene nada de cierto. La Unión Cívica Radical demostró ser una oposición seria con coherencia y valores democráticos, ya sea en el plano nacional como así también en el local. Los concejales de la UCR, han llevado adelante los proyectos que necesitan  los vecinos y han realizado enérgicas denuncias de corrupción para terminar con la impunidad con la que se llevan a cabo estas gestiones.
         El punto en cuestión es que el Kirchnerismo está demostrando cada vez más sus signos de agotamiento. El estado de la educación y la salud pública al igual que los aspectos sociales como la seguridad, las políticas a largo plazo  o la falta de divisas son ejemplos del agotamiento general que acosa al gobierno. Esto no se lo debe a los partidos opositores, es pura obra de esta gestión nacional.  El gobierno tiene en claro esto y su estrategia es separar a los partidos que podrían hacerle frente en un marco de acuerdo electoral. Saben que será muy difícil enfrentar a una fuerza progresista real.  A los medios hegemónicos, tampoco les resulta lo más conveniente, ya que sus candidatos son de otro tenor. Por ello, se ve muy ardua la difusión de las ideas, proyectos y acciones de los partidos progresistas como la UCR y prefieren decir, que no existe oposición, induciendo a la población a buscar dentro de las opciones que les presentan.
     La UCR, está convencida de que la mejor elección es un acuerdo entre las fuerzas progresistas que entienden que este modelo está agotado y que se debe hacer un esfuerzo histórico para sacar al país de la crisis social en la que se encuentra. Pero esto solo puede hacerse de acuerdo al apoyo popular, por esta razón los candidatos deben ser aquellos que representen mejor los intereses de los argentinos que piensan en esta dirección. La única manera de garantizar esto es sellar el acuerdo de fuerzas demócratas en las PASO (primarias abiertas simultáneas y obligatorias). De esta forma no solo se le garantiza a la población una transparencia mayor al acuerdo, si no que también se la hace partícipe del acuerdo, ya que puede elegir a quien después  va a votar definitivamente.
    Las fuerzas políticas que no acepten esto, están renunciando a la oportunidad histórica de garantizar un acuerdo duradero para que la transición democrática sea uniforme. Como dijimos, el gobierno presenta signos de agotamiento e intenta fragmentar a sus opositores para quedar fortalecido. Es necesario que aquellas fuerzas con ideas progresistas conformen un frente serio y responsable que dé signos de madurez democrática e institucional. Eso solo puede legitimarse mediante la consulta popular que debe realizarse en las PASO. De no ser así, el  radicalismo seguirá levantando las banderas históricas que hicieron grande a este partido llevando con gran orgullo el triunfo en las urnas, el mismo número de lista que hiciera presidente al padre de la democracia, Raúl Alfonsín, ya que consideramos que aquellos que no quieren oír al pueblo, se alejan cada vez más de él.

                                                          Prensa UCR Quilmes. 

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