Nuevamente una parte importante de la ciudadanía salió a
decir lo que siente en cuanto a términos políticos y sociales, una expresión
muy particular que son las cacerolas y que en este episodio no cobró el
protagonismo de otras veces. Está vez se vio de todo, sabemos muy bien que la
creatividad argentina no tiene límites y la capacidad que tenemos para
expresarnos sorprende hoy en todos los portales del mundo.
Las consignas
fueron claras, “Basta de corrupción”,” queremos seguridad”, “no al avance
contra la justicia”. Son consignas sencillas de comprender, pero que enumeran
un entramado muy complejo que deja entrever una gestión que se cae a pedazos y
que no es de hoy.
Sin embargo, el
gobierno no tomó nota de esto y prefiere hablar de una minoría que se expresa. Los
medios que dependen del partido que gobierna fueron más lejos aún. Intentan establecer
la idea de que las consignas son enmarcadas por los grandes medios de
comunicación (la corpo, como les gusta llamarla) dando a entender que estos
marcaron la agenda y los ciudadanos alienados responden a ellos como en estado
de transe cuasi zombies a repetir las consignas “falsas” (según el
Kirchnerismo). Es que se puede ser tan terco? Si lo cuentan no lo creeríamos. Peor aún es la idea que intentan plasmar a
sus militantes y simpatizantes, argumentando que aquellos que van a las marchas
son golpistas. Pensar eso es realmente estar fuera de la realidad. Quienes
estuvimos el 18 de abril manifestándonos, lo hicimos en defensa de la
constitucional nacional y su forma de gobierno. Y por ello nos manifestamos,
porque queremos que se respete la ley, que no se la viole sistemáticamente. Queremos
que el gobierno atienda los reclamos de la ciudadanía, queremos que el gobierno
nos escuche y gestione responsablemente respetando los todos los poderes
institucionales. Simplemente queremos democracia, real y gobernantes
respetuosos de las leyes.
Prensa
UCR Quilmes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario